El Estado, so pretexto de algunas lagunas legales, permite que cuando se reúne mucho dinero y poca honestidad, pueda eludirse el pago de impuestos, rechazando una obligación moral y civil que incluso dentro de la normativa vigente suele dar pie a legales y legítimas exenciones. Sí, esta es de primera impresión la noticia con la que se encuentra una persona al enterarse de las filtraciones de documentaciones fiscales o papers del tipo de los Paradise Papers, Panamá Papers y recientemente, muy recientemente, los Pandora Papers. Estos papers son documentos en los que se da a conocer información fiscal secreta de una larga lista de personas de toda índole y procedencia que, mediante empresas llamadas offshore logran eludir impuestos, es decir, evadir impuestos de manera legal (aunque sin la legitimidad moral que debería esperarse en un esquema social como el que impera).

¿Qué son las offshore y los paraísos fiscales?

Las offshore son empresas fantasma o pantalla, es decir, falsas, que funcionan en un país distinto al beneficiario y que sirven a una o varias personas para pagar menos impuestos o no pagarlos en su totalidad. También sirven a los beneficiarios para generar una red de secrecía en la que su identidad como dueños de grandes imperios queda oculta. Por su parte, los paraísos fiscales son territorios donde las sociedades mercantiles son su principal industria o incluso la única que existe. Por ello, los paraísos fiscales ofrecen grandes ventajas a los extranjeros que buscan reducir o desaparecer cargas tributarias bajo contextos legales oscuros o muy opacos.

Ahora que ya hemos puesto algunas coordenadas para hacer un recorrido, aunque breve, más amable, podemos hablar de lo que son o significan los Pandora Papers y especialmente cuáles son las consecuencias o las secuelas que dejan las publicaciones de estos documentos. Si bien ya hemos dicho que estos tristemente famosos documentos fiscales evidencian los amaños, que personas con recursos ilimitados, hacen para no pagar impuestos, es necesario hablar de cuáles son las consecuencias. Qué es lo que pasa después de su publicación. ¿Qué pasó después de los Panama Papers? ¿Los responsables fueron castigados, las leyes cambiaron o todo siguió igual?

Considero que lo primero que podríamos decir de los Pandora Papers es que pueden ser concebidos como una consecuencia de los Panama Papers, es decir, la gente que dejó de eludir impuestos en Panamá buscó y encontró otras formas de hacerlo. Aquí surge una diferencia entre la publicación del 2016 y la hecha en este mes de octubre del 2021. Los papeles de Panamá fueron hechos por un solo despacho, Mossack Fonseca, quien fue la firma responsable de todo aquello. En los papeles de Pandora los despachos son muchos más y están asentados en distintos países, o lo que es lo mismo: en jurisdicciones distintas con la finalidad de que sea mucho más difícil rastrear su paradero. Y esto, fundamentalmente, nos advierte sobre la evolución de las estrategias para la elusión de impuestos y de hasta dónde están dispuestos a llegar estos célebres personajes para no pagar impuestos.

Los Pandora Papers representan la filtración más grande de la historia del periodismo

Son once, punto, nueve millones de documentos fiscales, los cuales fueron revisados por seiscientos periodistas de ciento diecisiete países. Y esto nos arroja una idea de la magnitud del problema. Sobre todo, de lo difícil que es para el Estado regularizar a estas personas y de la cantidad de dinero que no se paga de impuestos a las naciones. Lo que, a la postre, se suma a las diversas problemáticas que constituyen el mal funcionamiento del sistema de un país, en tanto que los Estados Nación no cuentan con mecanismos de recaudación fiscal que opere de modo que puedan contar con lo suficiente para obra pública, por ejemplo.

Por otra parte, sobre las consecuencias, si bien la evidencia más cercana y clara que tenemos de sucesos como los Pandora Papers son los de Panamá, el panorama no luce alentador. La renuncia de un Primer ministro en Islandia y algunas marchas de inconformidad en otros países no son suficientes para la enfrentar la magnitud de este oprobio. Por el contrario, las consecuencias de estos descubrimientos le generan más gasto al Estado. Ya que debe reforzar su trabajo fiscal, se tienen que legislar nuevas normativas fiscales, invertir en más inteligencia digital y a la larga, esto sólo representa un gasto que no elimina la corrupción que existe en las instituciones. Pues pareciera que lo que urge es un cambio de orden moral en la conciencia civil de los constribuyentes.

De las personas implicadas en estos documentos sobresalen personajes como Shakira, Chayanne, Vargas Llosa, Pep Guardiola, y en México los más notables son el ex consejero del presidente Andrés Manuel López Obrador, Julio Scherer y la esposa de director general de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett; Julia Abdala. Estas revelaciones de personajes de tan variado semblante, nos enfrenta a la desigualdad que existe en todos los sectores de la sociedad y del mismo sistema social en su médula estructural. Además, nos pone frente a hechos capitales del sistema público, pues pareciera estar hecho para que los que menos conciencia social y moral tengan, puedan poseer más bienes al amparo de la legalidad ilegítima. Finalmente, y tal como están las circunstancias actuales incluso parece un despropósito que se les llame Pandora Papers pues, no es ciertamente una “caja de Pandora” la que se abrió para que las cosas cambiaran y no volver más a la normalidad, sino que por el contrario, considero que es difícil que el mundo vaya a cambiar, probablemente las leyes se discutan en pro de estas medidas de la evasión como ya ha pasado antes. Aunque mentiría si no dijera que me haría muy feliz equivocarme en esta apreciación.

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